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lunes, 15 de abril de 2013

LA TEXTURA




En la clase de hoy hemos estado viendo los elementos morfológicos de la imagen: el punto, la línea, la forma (plano, contorno...), la textura y el color.
Personalmente, el que más me ha gustado ha sido la textura.
Cada imagen expuesta en la presentación me ha hecho sentir la textura de aquello que representa.
Me ha resultado muy agradable, porque sentía realmente que estaba tocando esos objetos, ya sean naturales o artificiales.
Y es que, como bien se ha explicado en la clase de hoy, conocemos la textura de los objetos a partir de nuestra experiencia, y estas experiencias evocadas me han resultado muy agradables.
Os invito, si no habéis sentido lo mismo durante la clase, a que tratéis de imaginaros las texturas de los objetos o cuerpos representados en las siguientes imágenes: unas de la presentación de clase y otras que añado.












Como habéis podido comprobar nuestro alrededor está lleno de imágenes que nos pueden recordar texturas, e incluso una imagen que no nos agrade en un primer momento, puede acabar gustándonos al evocarnos esa textura que conocemos por medio de la experiencia.
Muchas imágenes nos pueden hacer recordar texturas. A ver si a partir de ahora cada vez que vemos una imagen pensamos en la textura de aquello que representa.  
Saludos!!

martes, 2 de abril de 2013

¿Y qué sentido encierran Las Meninas de Velázquez?

Después de una semana seguro que os habéis quedado con ganas de conocer los secretos que esconde el cuadro de Las Meninas. Como soy consciente de ello y llevo a rajatabla aquello de "lo prometido es deuda" aquí os lo mostraré.


¿Quién no conoce este famoso cuadro de Diego Velazquez? “La familia de Felipe IV” (título real del óleo) es considerado una de las mayores obras de arte y el encumbramiento de uno de los pintores mejor valorados de todos los tiempos, y probablemente (con permiso de los Picasso, Dalí, Goya...) el mejor pintor español. Lo que probablemente no sepáis, es que este cuadro guarda muchas más sorpresas de las que se pueden observar con un primer golpe de visión.

Se cree que fue pintado sobre 1656 por la edad que aparenta la infanta Margarita (nació en 1651 y aparenta 5 años), ya que Velazquez no ponía fecha en sus cuadros. Durante aquellos años Velazquez desempeñaba diversas tareas en la Corte y había desarrollado una gran amistad con el rey Felipe IV.

Comenzaremos por identificar a los personajes de izquierda a derecha y del plano principal hasta el fondo:

1-. El propio Diego Velazquez. Es el que se encuentra a la izquierda, justo al lado del lienzo, con el pincel y la paleta en la mano.

2.- Maria Agustina Sarmiento de Sotomayor (una de las meninas de la Infanta). Agachada, ofreciendo agua.
3.- La infanta Margarita de Austria. En el centro de la imagen, de pelo rubio y mirando al frente

4.- Isabel de Velasco (otra menina de la infanta). De pie, en actitud de hacer una reverencia.

5.- Mari Bárbola. A la derecha de la imagen cogiéndose una bolsa que lleva colgada del cuello.

6.- Nicolasito Pertusato. A la derecha de la imagen pegando un puntapié al mastín español.

7.- Marcela de Ulloa. En el plano medio, hablando con un hombre a su derecha.

8.- Hombre sin identificar (se cree que era un guardadamas). Plano medio hablando con Marcela de Ulloa.

9 y 10.- Mariana de Austria y Felipe IV. Reflejo en el espejo del fondo.

11.- José Nieto Velazquez. Al fondo de la imagen, subiendo o bajando unas escaleras.

Antiguamente, se creía que Velazquez pintó “Las Meninas” a través de un espejo, pintando el reflejo que veía en este.
Hoy en día, se sabe que se trata más de una imagen de palacio, como si se viera a través de los ojos de otra persona ya que por el contrario estos cuadros no se encontrarían en su forma original, sino invertidos.


Otro detalle fácilmente apreciable es la presencia de la Cruz de Santiago pintada en el pecho de Velázquez.
El pintor siempre deseó pertenecer a la orden de la Cruz de Santiago, pero le fue denegado en varias ocasiones el acceso porque en la orden no permitían a aquellos que trabajaban con las manos (y el como pintor obviamente las utilizaba). Finalmente en 1659 y con la ayuda de unos amigos, Velázquez consiguió entrar en la orden; un año antes de su muerte.

Entonces ¿por qué Velázquez aparece en el retrato con la Cruz de Santiago pintada sobre su pecho si el cuadro fue pintado en 1656?
¿Difícil de explicar verdad? Se dice que fue el mismo rey quien, tras la muerte de Velazquez, pintó la cruz como homenaje a su amigo. Pero se cree que la Cruz de Santiago no fue el único añadido posterior al cuadro, ya que en la mansión de Kingston Lacy (Dorset, Inglaterra), se haya una replica en la que no aparecen ni la cruz, ni los reyes en el reflejo del cuadro.

Continuamos con otros misterios que encierran Las Meninas.
Sin duda, una de las cosas que más impresionan, es la posible relación que guarda la posición de los personajes con la astrología. Velázquez era aficionado a esta materia, y por ello se cree que no es ninguna casualidad el lugar donde se encuentra cada personaje.


Esta es la constelación llamada Corona Boreal o Corona Borealis, y se piensa que Velázquez se inspiró en ella para pintar su cuadro.
Se cree que, si se traza una línea entre los corazones de Velázquez, la menina que queda a nuestra izquierda, la Infanta, la menina que queda a nuestra derecha y de José Nieto, se puede ver una representación simple de la constelación Coronas Borealis.
La mayor prueba de esta teoría es que la estrella principal de la constelación, la que más brilla (en la imagen destaca por su brillo) se llama Margarita, igual que la Infanta.
Uno de los motivos de este símil podría ser el de divinizar a la Infanta (si nos fijamos bien, al no ver sus pies, nos da la sensación de que está flotando en el aire), pero se cree que el verdadero motivo es el de proteger a la Infanta.


Siguiendo con la corriente del misterio, a mi personalmente, y seguro que a muchos otros también, lo que más fascinante me parece de este cuadro es la pregunta que probablemente nos hayamos hecho todos alguna vez: ¿Qué es lo que dibuja Velázquez?
Puede ser que esté dibujando a los reyes, o que esté dibujando la misma escena que nosotros vemos reflejada a través de un espejo, pero la idea más romántica y la que mayor simbolismo tiene no es ninguna de ellas.
Dicen que, si observamos detenidamente, nos tomamos un tiempo para pensar, vamos al Museo del Prado y nos colocamos contemplando Las Meninas desde el centro de la sala lo veremos claro.
Los personajes principales miran al espectador, también el pintor Velázquez... 
Si nosotros nos damos cuenta de ésto, podremos encontrarle un nuevo sentido a Las Meninas: ¡nosotros somos el motivo del cuadro! Dedicando así Velázquez su más magnífica obra a todos sus observadores.

Probablemente Las Meninas tengan muchos más misterios entre sus trazos que los que hoy sacamos a relucir en esta entrada, algunos a lo mejor no se supieron ni se sabrán nunca porque se fueron con Velázquez, pero lo que sí es seguro es que conocer el significado de las obras de arte con una mayor precisión nos puede ayudar a disfrutar mucho más y conseguir interés por el mundo del arte.
¡Buena Semana Santa a todos!

lunes, 25 de marzo de 2013

Posibles sentidos de las pinturas rupestres de Altamira.

Buenas de nuevo queridos seguidores y seguidoras!!
Después de un período de inactividad volvemos a publicar entradas en el blog.
Para esta semana tengo dos historias bastante curiosas que he podido conocer a la hora de buscar información para el proyecto en grupo de la asignatura.
En esta primera entrada os hablaré del sentido que tenían una de las primeras manifestaciones artísticas que podemos encontrar en España: las pinturas rupestres de las Cuevas de Altamira, situadas en la comunidad autónoma de Cantabria.


Puede pensarse que las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira son las representaciones de escenas cotidianas para los hombres de aquella época, es el sentido más racional y el que todos nosotros le daríamos.
Estas representaciones tendrían un sentido mágico y que, por medio de los ritos del chamán de la tribu, ayudarían a los cazadores de la tribu a vencer a los más majestuosos animales.

Pero pese a este pensamiento tan lógico, podemos observar en las pinturas rupestres de Altamira algunas cosas que nos dan pie a no pensar en eso.
Y es que de los 107 bisontes representados en Altamira, tan sólo uno está herido; y el resto tienen unas posturas más bien sanas, enérgicas y vivas.
Esto hizo que se buscaran otros significados alternativos para estas pinturas, puesto que el más lógico cojeaba en algunos aspectos.

Tras muchos años de investigación, un grupo de brillantes arqueólogos europeos determinaron que la cúpula de Altamira podría ser una representación del cielo nocturno, y que los animales plasmados estaban formados por puntos que a su vez van dibujando las constelaciones.

Podemos decir entonces que las cuevas de Altamira eran una especie de “observatorio”, cuyo contenido es un soberbio mapa astronómico de más de 40.000 años de antigüedad.
La bóveda de Altamira no es más que un reflejo de la bóveda celestial, en la que empezaron a plasmar su visión de la naturaleza, cómo la sentían e imaginaban.

Os adjunto el enlace de un vídeo donde explican esto con más detenimiento y con el apoyo visual que proporcionan las imágenes. Este tema lo tratan en los 7 primeros minutos del vídeo, luego ya no tiene mucha relación:
http://www.youtube.com/watch?v=ZbYMlssNtEM

Espero que os haya llamado la atención, un saludo a todos.

lunes, 4 de marzo de 2013

Cambios estéticos a lo largo de los siglos.

Con un poco de retraso escribimos lo que nos dio pie a pensar la clase de la semana pasada.
Podemos  hablar de muchos estilos, y soy de aquellos que opinan  aquello de "en la variedad está el gusto" y "para gustos los colores", pero lo que sí es cierto es que socialmente siempre ha habido unos modelos de referencia estilística que han reflejado y condicionado los gustos de la población de la época.
En esta ocasión vamos a hacer un breve repaso a cómo ha ido evolucionando el concepto de belleza de la figura femenina a lo largo de los siglos.
Comenzando por la  Prehistoria, nos encontramos con modelos  femeninos caracterizados por sus abultados senos, vientres y caderas. De esta forma representaban la fecundidad, tanto la suya como mujeres como la de la madre Tierra. 




Venus de Willendorf

Analizando el Arte Clásico, de Grecia y Roma, nos damos cuenta de dónde ha venido nuestra forma de pensar en estos aspectos al menos. Durante esos siglos se representaban figuras delgadas, cuerpos esbeltos, cuerpos y caras simétricos, quízás algo fríos.

Venus de Milo

Durante la Edad Media no encontraremos muchas representaciones como éstas, debido al elevado control moral por parte de la Iglesia. El ideal de belleza se corresponderá con aquello que más se acerque a Dios, con lo que la figura femenina más representada será la Virgen.
Al inicio de la Edad Moderna volvemos a encontrarnos con la utilización de los modelos de belleza clásicos. Claro estaba, por otra parte, si durante el Renacimiento se habían vuelto a recuperar los modelos clásicos, también se recuperarían los modelos artísticos y estéticos. En tiempos de Boticelli se entendía que la mujer tenía dos dimensiones: por una parte la de madre, no muy representada, y por otra parte la del deseo, de los placeres paganos.


Sandro Boticelli: El Nacimiento de Venus


El modelo clásico volvió a perderse con el Barroco. Rubens es el más fiable representante de este período. Se sale de "equilibrio" prevaleciente durante el Renacimiento, y representa unas figuras con una estética diferente: mujeres voluminosas, gruesas y carnosas son a sus ojos un modelo de sensualidad.


Rubens: Las tres gracias.


Nuestra última parada llega, cómo no, con la época contemporánea, la que nos está tocando vivir. Los ideales de belleza griegos se  vuelven a tener en cuenta, las figuras delgadas y esbeldas, simétricas, constituyen el ideal de belleza de nuestro tiempo.
También a lo largo de esta época la imagen, la televisión y el cine se han convertido en importantes elementos difusores de estos modelos de belleza. La mujer más "presentada" es aquella perfectamente constituida y hermosa.


Jennifer Lawrence, posando durante la última gala de los Oscar, en la que conseguiría el premio a la mejor actriz.

Seguimos viéndonos, seguidores, y gracias de nuevo.


lunes, 18 de febrero de 2013

Una llamativa obra de arte.

Esta mañana, en la hora de clase, se nos mostraron diferentes obras de arte pertenecientes a unos u otros modelos de enseñanza.
Personalmente la que más me llamó la atención y me hizo reflexionar fue la siguiente, una imagen de Johannes Itten, perteneciente a la escuela de la Bauhaus.


Johannes Itten, "Kunsdt der Farbe", 1961

Aparentemente puede parecer una composición sencilla, de escasa complejidad, pero yo creo que no es así. Esta estructura de cuadros podemos verla en camisetas, mochilas... o cada vez que vamos al Pans&Company, pero este caso es diferente.
Diferente porque combina 5 colores, utilizando diferentes tonalidades de cada uno. La forma de combinar esos colores con los cuadros debe tener un significado que a lo mejor solo su autor conozca, aunque seguro que se han hecho estudios de por qué Itten se sirvió de estos colores y no de otros.

Por otra parte, haciendo una pequeñísima reflexión sobre los modelos de enseñanza vistos en la clase de hoy, no me siento completamente identificado con ninguno. Si acaso, el modelo que me ofrece más confianza es el de la Academia.
No por nada en especial, sino porque busca establecer unas proporciones para que las obras se asemejen lo más posible a la realidad. Y es que yo soy más bien persona cuadriculada, tengo una buena imaginación, pero mi creatividad en el mundo de la plástica es hasta el momento bastante limitado, esperemos ir mejorando con los meses.

Un saludo a quienes se hayan molestado en leer esta entrada inaugural del blog.